Me lo espetó a la salida de la sala oscura que llora en el drama, ríe en la comedia y lucha en la aventura. “THE END” y el cielo estival nos recibía en la calle con el gorjeo de las golondrinas. Mi brazo hacía de espada luchando incansable contra el enemigo imaginario mientras mi iniciador en tan maravillosa experiencia caminaba ensimismado, tal vez añorando los tiempos en los que también fue Robin Hood. Los tiempos en los que Robin Hood era Robin Hood y no Errol Flynn interpretándolo.
El título de este blog surgió de casualidad. Nada premeditado. Un libro entre mis manos (algo bastante normal en mi caso) me hizo rebuscar algo que me llamara la atención y en un par de páginas surgieron dos de los álter ego cortazarianos: Calac y Polanco. El libro: “Salvo el crepúsculo” que homenajea a la poesía y es el último libro publicado (en 1984) por Julio en vida. Así que “Entre Calac y Polanco” me sitúo para empaparme de letras que adornarán esta estancia en forma de gustos, opiniones, poemas, prosemas, repartidos en diferentes categorías. Un blog que compaginaré con un libro que desearía publicar (siendo el primero) y que está dedicado al cien por cien a mis dos corazones: Mi mujer María y mi futura hija Inés. Espero que os guste este espacio.
Antes de terminar os dejo con una canción de Joni Mitchell titulada: “I wish I had a river”. Parte de la letra la escogió Julio Cortázar para dejarla plasmada en el libro al que hice referencia antes. Muy bellas palabras.
Oh, I wish I had a river
I could skate away on-
traducido: ” Oh, lamento que no tuviera un río, sobre el que podría patinar lejos”